Estamos jugando: Stick to the Stickman

En Valladolid Gamers acabamos de jugar a Stick to the Stickman, un juego desarrollado for Free Lives y distribuido por Devolver Digital lanzado el pasado 23 de septiembre de 2026.

Este es uno de esos juegos donde se demuestra que mejores gráficos o la necesidad de múltiples botones, no siempre son sinónimo de más diversión, y a veces solo necesitas un monigote con un botón de golpe para disfrutar de uno de los ratos más divertidos de tu vida.



La premisa del juego es sencilla, acabas de ser contratado por una empresa y tienes que ascender y expandir la misma. Para ello tendrás que ir subiendo por los distintos pisos del edificio principal, destrozando a golpes a tus compañeros para llegar hasta la oficina del CEO y robarle su puesto,
convirtiéndote en la nueva marioneta de los accionistas.

Esta espiral de violencia que te permite cumplir tu sueño de partir la cara a tus compañeros de trabajo y darle la patada a tu jefe, se produce mediante el empleo de únicamente 4 botones: Salto, golpe, movimiento especial e interacción. El combo de ataques que realizas varía de una partida a otra pues viene determinado, por un lado del trabajador que escojas al principio, y por otro de los golpes que consigas a lo largo de la partida.

Lo que más me ha gustado de este juego es que se siente como una partida de arcade tradicional en la que eliges un personaje e intentas llegar al jefe final sin morir, con la mejor combinación de ataques posibles.

La acción es frenética y constante. A medida que avances, distintos tipos de enemigos te irán haciendo frente y tú tendrás que tratar de sobrevivir. Al acabar con ellos, en ocasiones obtendrás maletines que, en función de su símbolo, pueden otorgar salud, munición para ataques a distancia o nuevos
movimientos que añadir a tu combo.

Quizá estéis pensando que siendo un juego frenético donde únicamente se ataca con un botón será un juego repetitivo en el que solo tenéis que machacar un botón y los enemigos caerán solos, pero esto solo es cierto al principio del juego. A medida que avancéis los enemigos se irán complicando, hasta el punto de que no elegir con cuidado los ataques y habilidades pasivas que lleváis y en que momento atacar o esquivar, puede ser la diferencia entre ganar o tener que repetir desde el principio la partida.

Los ataques de vuestro combo se ejecutan siempre en orden y no se reinician si lo interrumpís, por lo que siempre vais a ver que ataque va a ser el siguiente que ejecutéis y a su vez, estos ataques pueden mejorarse a lo largo de cada intento hasta 3 veces, pudiendo convertirse en ataques totalmente distintos y mucho más devastadores.

Y la pregunta que estamos todos pensando es: Si repites una y otra vez el recorrido con la misma mecánica, ¿No se hace repetitivo? Aquí entran en juego distintos factores. Por un lado, es difícil que dos partidas se sientan igual porque incluso eligiendo el mismo trabajador, los ataques que vayáis
consiguiendo van a variar y la diferencia de un trabajador a otro es abismal, haciendo que podáis repetir los niveles sintiendo que la partida ha sido absolutamente distinta, si bien acabaréis encontrando un estilo que os guste más y ahí es cuando podéis comenzar a sentirlo repetitivo, no obstante aquí entra la otra variante: Hay más de un modo de juego.

Como empresa que sois, no solo tenéis las oficinas sino que iréis adquiriendo inmuebles en la ciudad en los que montar un almacén; comprar un aeropuerto para internacionalizaros… Cada edificio aprovecha las mismas mecánicas pero ofreciendo un estilo de juego distinto, teniendo desde edificios donde la partida tiene un poco más de plataformeo y retos contra el entorno, hasta un creador de mapas o un modo donde elegir los movimientos y ver como el personaje se pega sólo en un ring contra otro NPC… u otros jugadores online.

No podemos hablar de este juego sin mencionar el hilo musical. No estamos hablando de canciones que os vayan a cambiar la vida u os vayáis viendo tarareando tras jugar, pero en el fragor de la batalla, la música brilla por su acompañamiento resaltando los combates y fusionándose perfectamente con el sonido de los golpes propinados. Me ha sorprendido descubrirme varias veces moviendo la cabeza al ritmo de la música mientras trataba de mantener el número de golpes del combo sin interrupción.

Hay que mencionar que dispone de un modo multijugador que añade a un compañero que te ayuda a lo largo del nivel, pero lejos de hacerlo más fácil, empezáis los dos con la mitad de vida que si estuvieras sólo, compensando los golpes extra del segundo jugador con una mayor probabilidad de morir si consiguen acertarte. Un equilibrio perfecto que me ha permitido disfrutar mucho con un amigo.

Si tuviera que comparar el juego con otros, diría que comparte simplicidad a la vez que epicidad y apariencia con One Finger Death Punch mientras que la estructura de niveles sería algo más parecido a juegos como Sifu.


Por sacarle alguna pega, el creador de mapas es anti intuitivo y está muy mal explicado Además hay movimientos claramente mejor que otros y utilizar movimientos que requieran munición si tu trabajador no está especializado en ello desde el principio, es haber perdido un movimiento pues la munición no abunda.

Lo que más me ha gustado es la epicidad que desprende con unos gráficos tan simples. La física de los personajes ante los golpes ayudan mucho a la inmersión y es increíblemente satisfactorio cuando consigues que todo tu set de movimientos conecte sin ser interrumpido por un golpe.

Si os gustan los juegos sencillos pero que puedan suponer un reto, o como yo, sois fans de los juegos de monigotes, lo tenéis disponible en steam.

Espero que lo disfrutéis tanto como yo.

Foto del avatar
Contenido realizado por

Pera0

Jugando desde los 90. Main Ness desde Smash Bros Melee. Tu cómico de confianza.

Deja un comentario